Dado que es la responsabilidad de la empresa, estas deciden cómo distribuir la carga tributaria.”.
Quizás la mejor manera de entender cómo impactará la entrada en vigor de esta medida es comprendiendo cómo los impuestos afectan los productos de bienes que consumimos a diario. En específico, el impuesto general a las ventas o IGV es el tributo recaudado por el Estado cuando se adquiere un bien o cuando una empresa presta un servicio. Esto quiere decir que, cuando vamos a una tienda, cualquier compra o venta que realicemos, está sujeta a este impuesto. Pero, ¿cómo lo pagamos? Usualmente, en cada transacción, el IGV está comprendido en el precio de venta final, el cual nace como una obligación a la empresa que proporciona el producto o servicio. Dado que es la responsabilidad de la empresa, estas deciden cómo distribuir la carga tributaria. En algunos casos, las empresas absorben parte de este impuesto reduciendo sus beneficios, en otros casos, trasladan el costo tributario al consumidor, mediante el aumento de sus precios. Sin embargo, como este se busca aplicar al sector digital, poco conocemos aún de cómo se distribuirá la carga del impuesto entre la compañía y el consumidor.
La experiencia internacional indica que, por ejemplo, Netflix incrementó sus precios en un valor casi equivalente al impuesto en los países que implementaron mecanismos de tributación, por lo que en Perú podría ser un caso similar, al igual que con otros servicios de consumo digital.
Artículo publicado en Radio Programas del Perú.