Con el retorno a la normalidad, algunos de los hábitos de consumo previos a la pandemia se han retomado. Allá donde el consumo se realizaba casi exclusivamente por web, se ha comenzado a redestinar los recursos a vacaciones en el extranjero, actividades en el exterior o salidas a almorzar o cenar.
En los dos últimos años de pandemia y en cuarentena, muchas veces con limitaciones para poder salir por las medidas de distanciamiento social, la única manera en la que muchos negocios podían seguir operando fue a través del e-commerce. Esto llevó a que se triplicara la cifra de peruanos que consumían a través de Internet en el Perú, y que el monto de compras web creciera en un 400%. Sin embargo, en tanto que las cifras de vacunación aumentaron y las restricciones de distanciamiento se flexibilizaron y las empresas comenzaron a abrir sus tiendas físicas, el comercio electrónico parece haber comenzado a perder momentum. Una de las principales plataformas de comercio, Shopify, registró una caída en el precio de sus acciones de un 15% tras reportar que sus ventas se desaceleraron por un cuarto trimestre consecutivo. Aunque las ventas en el comercio de Shopify han crecido un 22%, esto solo fue una quinta fracción de lo que había registrado el mismo trimestre el año pasado. Y aunque los reportes trimestrales atribuyen esta desaceleración a la inflación y al retorno del comercio físico, ¿es acaso el declive del comercio electrónico?