Sobre la importancia de la comunicación en los procesos de transformación.
Habiendo pasado un año desde que comenzó la pandemia del coronavirus, nos encontramos en una posición de experiencia sobre el modelo virtual del trabajo y en camino a un modelo híbrido que fusiona lo mejor de ambos mundos. Y los números reportan que la productividad en estos tiempos se ha incrementado, pero ¿a qué costo? En muchos casos se ha reportado que los empleados están padeciendo mayor ansiedad y agotamiento, un problema que los líderes deberán de enfrentar si buscan que los incrementos en productividad sean sostenibles en el futuro cercano. Y esto es claro, debido a que la ansiedad y el agotamiento son fuentes de insatisfacción laboral, que afectan también la capacidad de las personas de interrelacionarse con sus colegas y, finalmente, la productividad del empleado.
Y, como anteriormente he mencionado, en muchos de los casos, la mejor solución es la comunicación. Este problema no es ajeno a esta herramienta. La consultora McKinsey, a través de varios estudios encontró que, a pesar de que muchas organizaciones han anunciado que un modelo híbrido será la tendencia cercana de la modalidad de trabajo, pocas empresas tienen o han compartido un plan de políticas, expectativas o una guía de esta transición, lo que estaría finalmente ocasionando un incremento en la ansiedad de los empleados. De este universo, cerca al 40% de los empleados reporta no haber tenido ninguna comunicación, mientras que el 28% reporta haber tenido una comunicación escasa, si alguna, sobre los planes de la modalidad pospandemia.