Seamos flexibles, pues el cambio que implica para la persona puede ser estresante”.
Por el contrario, podemos seguir algunos pasos que nos lleven a responder de manera constructiva, pues no necesariamente el fin de la relación laboral implica el fin de la relación personal. Para empezar, es normal mostrar asombro o expresar el impacto de una noticia que no veía venir. En este momento de pausa, intente identificar el sentimiento que está experimentando, el cual puede ser de frustración, enojo, traición, tristeza, decepción o simplemente una baja emocional. Este examen de auto-consciencia le permitirá encontrar una mejor respuesta, la cual debe apuntar a ser constructiva. Por ejemplo, es correcto decir: “es una noticia triste, pero suena como una buena oportunidad para ti”. Ante un sentimiento de enojo que impulse un comentario que podría lamentar después, la discreción sería mejor valorada por la persona. En este proceso, es importante tomar en cuenta que esta decisión no es personal, pues muchas veces la causa del sentimiento de traición es porque la creemos así. Mantener una relación constructiva es importante, pues a futuro puede ser una referencia efectiva, por lo que mostrar nuestro apoyo en su decisión dejaría un impacto positivo en él. Más allá, este se convierte en un embajador de nuestra empresa, el cual puede recomendarnos frente a un cliente o potencial socio comercial.
Finalmente, seamos flexibles, pues el cambio que implica para la persona puede ser estresante. A través de este proceso de comunicación, podemos armar un proceso constructivo que lleve a ambas partes a seguir adelante de manera positiva.
Artículo publicado en Radio Programas del Perú.