La confianza y el reconocimiento de la vulnerabilidad fortalecen a los equipos.
En el mundo actual, las grandes empresas han reconocido la decisiva necesidad de contar con equipos altamente funcionales que se identifiquen y comprometan en alcanzar los objetivos organizacionales. No obstante, encontrar equipos que nos permitan potenciar nuestra colaboración se ha convertido en un desafío que los profesionales tienen dificultades en entender.
En “El código de la cultura” Daniel Coyle analiza, a través de casos de estudio, algunas condiciones o habilidades para construir equipos efectivos y funcionales. Para comenzar, Coyle describe un experimento de equipo y colaboración en dos grupos: uno de estudiantes de nido y uno de universidad. El objetivo era el clásico experimento de construir la torre más alta de spaghettis (o en este caso de sorbetes) y marshmellows. El resultado fue que los estudiantes de nido construyeron la torre más alta debido a que se concentraron principalmente en el objetivo, buscando dar retroalimentación inmediata y recibir crítica constructiva sin preocuparse por el estatus. En ese sentido, cuando crecemos, desaprendemos aspectos como la confianza y la apertura a la vulnerabilidad.