Las grandes empresas deben enfrentar la demanda de reducir el consumo de combustibles fósiles”.
Las nuevas tecnologías, más alineadas con los objetivos de emisiones, parecen ilustrar la urgencia de esta transición. Tanto fuentes eléctricas para impulsar los autos eléctricos o la electrificación industrial, así como otras fuentes para impulsar la bioingeniería, almacenamientos de larga duración, producción de bajo costo de hidrógeno o la captura de carbono, son todas consideradas alternativas que pronto cobrarán mayor protagonismo hasta convertirse en las predominantes. Esto se ve en el incremento en la inversión en nuevas tecnologías, que para el 2025 se proyecta de hasta 1000 billones de dólares en electrificación, 600 billones en agricultura, 150 billones en hidrógeno o 50 billones en captura de carbono. El llamado a la acción advierte que aquellas empresas que no cuentan con un plan de buscar fuentes verdes en sus procesos o relaciones podrían verse en la urgencia en un futuro no lejano.
Las empresas y sus líderes deben comenzar por tomar conocimiento, instruirse y aprender sobre la economía de las fuentes sostenibles para comprender la transición a un futuro sin emisiones. A continuación, deben construir una agenda y un plan, el cual debe de ser adaptado y actualizado en tanto las condiciones cambian o nuevas tecnologías aparecen. Actualmente, las empresas no pueden seguir ignorando las tendencias, pero aquellas que se adapten serán las primeras en alcanzar una ventaja.
Artículo publicado en Radio Programas del Perú