No podemos seguir lamentándonos sobre lo que nos ocurre. El cambio tiene que venir de los ciudadanos”.
La situación actual realmente indigna, molesta, pero sobre todo entristece. Ningún sector se ha escapado de esta patraña, que solo nos recuerda que somos un país en vías de desarrollo, emergente y que seguiremos así si no cambiamos desde las raíces. Pero no perdamos la fe. Aún creo en mi país. Es difícil escribir estas palabras, pero sigamos adelante. El Perú es más grande que sus problemas. Somos más de 30 millones de peruanos que no estamos en el poder y que queremos un mejor país, ya no solo por nosotros sino para nuestros hijos.
Soy docente universitaria y dicto clases de ética organizacional y responsabilidad social en diversas universidades peruanas durante los últimos 15 años de mi vida. Vengo dedicando mis años a la investigación para comprender la falta de ética que existe en la clase política, empresarial y ciudadana que existe nuestro país, enumerar la lista de casos resulta absurda. Todos los conocemos. Pero debo precisar que la crisis ética se da a todo nivel, desde pasarse un semáforo en rojo, colarse en una fila, no pagar impuestos, engañar al consumidor con un producto que no es lo que dice la etiqueta o vacunarse de manera secreta cuando hay personas que necesitan vacunarse antes por ser primera línea.
Doy clases de ética y no es fácil debatir con mis alumnos sobre la situación en la vivimos. Algunas veces algunos alumnos con poca fe o quizá muy realistas me dicen profesora, pero si las coimas son normales en nuestro país; y yo siempre insisto en decirles que eso no puede continuar, que ese patrón de conducta tiene que cambiar. No podemos seguir lamentándonos sobre lo que nos ocurre. Algunos dicen que los políticos de turno no cambiarán la historia. El cambio tiene que venir de los ciudadanos y le tengo mucha fe a los ciudadanos más jóvenes, a los millennials. Pues ellos están más conectados e informados y saben alzar su voz para reclamar. Seguro que harán que las empresas y organizaciones y claro, también autoridades, cumplan con sus promesas, con sus deberes y responsabilidades. No podemos caer más bajo. Ahora toca levantarnos, y pensar en positivo. Tenemos una gran oportunidad este 11 de abril. Es nuestra responsabilidad elegir a nuestras nuevas autoridades con ética y compromiso por el país y para ello nos corresponde informarnos sobre las propuestas y planteamientos. Esta es una acción bien concreta que podemos realizar por el bien de nuestro país.
Artículo publicado en Radio Programas del Perú