El evento “Market-In con Arellano: IA – La Nueva Frontera de la Estrategia Empresarial”, organizado por Centrum PUCP y Arellano Consultoría, reunió a especialistas y líderes empresariales para reflexionar sobre cómo la inteligencia artificial, el pricing estratégico y la transformación digital están redefiniendo la toma de decisiones y la competitividad de las organizaciones en un entorno cada vez más dinámico.
Hay un momento preciso en el ciclo de vida de cualquier tecnología disruptiva en que las organizaciones deben elegir: seguir experimentando en los márgenes o integrarla al núcleo de su estrategia. Para la inteligencia artificial, ese momento ya llegó. Y las empresas que no lo hayan entendido aún están perdiendo terreno frente a las que sí. Esa fue la premisa central que articuló el evento “Market-In con Arellano: IA – La Nueva Frontera de la Estrategia Empresarial”, organizado el pasado 25 de abril por Centrum PUCP en alianza con Arellano Consultoría, y que reunió a estudiantes y egresados de programas de posgrado en marketing, MBA y educación ejecutiva.
El evento no fue un ejercicio de prospectiva tecnológica. Fue algo más útil y más urgente: una conversación sobre decisiones. Tres conferencias magistrales abordaron, desde perspectivas complementarias, los vectores que están redefiniendo la estrategia empresarial en tiempo real. Mariano Prieto, especialista en inteligencia artificial y transformación digital, planteó con claridad el diagnóstico que muchos directivos prefieren no escuchar: la mayoría de las organizaciones todavía trata la IA como un experimento periférico cuando debería ser una capacidad central. Pasar de la exploración al despliegue estratégico no es un problema técnico; es un problema de liderazgo y de visión.
Ana Lucía Navarro, experta en Pricing & Revenue Management, abordó una dimensión que con frecuencia se subestima en los debates sobre transformación digital: el precio. En un entorno donde los márgenes se comprimen y la competencia se intensifica, la gestión estratégica del precio es quizás la palanca de rentabilidad más poderosa y menos explotada que tienen las empresas. Navarro argumentó a favor de una migración hacia modelos basados en valor y en el análisis de datos, alejándose de la lógica del costo más margen que aún domina en demasiadas industrias. Es un argumento que la evidencia respalda: según McKinsey, una mejora del 1% en el precio genera, en promedio, un impacto en el beneficio operativo tres veces mayor que una mejora equivalente en volumen.
Abraham Carranza cerró la jornada con una lectura que amplió el marco de análisis. La transformación digital, sostuvo, no es un proyecto de tecnología: es un proyecto de organización. El verdadero cuello de botella rara vez está en el software o en la infraestructura, sino en la capacidad de las empresas para adaptar sus procesos, su cultura y su modelo de negocio a las exigencias de un entorno que cambia más rápido que sus estructuras internas. Es una advertencia que los líderes empresariales conocen en teoría pero que pocas veces logran traducir en acción antes de que el costo de la inacción se vuelva visible.
Lo que el evento reveló, más allá de los contenidos de cada conferencia, es la naturaleza del problema al que se enfrentan las organizaciones peruanas en este momento: no es falta de información, sino falta de integración. Tienen acceso a los datos, a las herramientas y, gracias a espacios como este, a los marcos conceptuales. Lo que falta es la capacidad de conectar todo eso en decisiones coherentes y sostenidas en el tiempo. Esa brecha entre el conocimiento disponible y la acción ejecutada es, precisamente, el espacio que Centrum PUCP y Arellano Consultoría buscan ocupar con iniciativas como Market-In: no como proveedores de contenido, sino como arquitectos de criterio.
Porque al final, la ventaja competitiva no la construye quien tiene acceso a la mejor tecnología. La construye quien sabe qué hacer con ella.