El Día Internacional del Trabajo tiene su origen en las luchas obreras del sector industrial de finales del siglo XIX, especialmente en Estados Unidos, Francia e Inglaterra, donde los trabajadores de las grandes fábricas surgidas de la Revolución Industrial exigían una jornada laboral de ocho horas. En esa época, los trabajadores laboraban un promedio de 12 horas diarias y ganaban entre 1 y 2 dólares al día. Además, las condiciones de salud y seguridad ocupacional eran prácticamente inexistentes en las minas de carbón, fábricas textiles y siderúrgicas (hierro y acero), entre otras industrias. El hecho clave que cambió esa situación fue la Revuelta de Haymarket en Chicago, en 1886, la cual comenzó con una manifestación pacífica, pero terminó en violencia tras la represión policial. En América Latina, estos movimientos surgieron sobre todo en México y Argentina.
En homenaje a estos obreros y a millones de trabajadores en todo el mundo, por su lucha por mejores condiciones laborales, en 1889 la Segunda Internacional declaró el 01 de mayo en “una jornada internacional de lucha y conmemoración en honor a los trabajadores”, convirtiéndolo en una fecha emblemática para los derechos laborales y la solidaridad de los trabajadores. La Segunda Internacional fue una organización que reunió a partidos políticos, obreros y laboristas de distintos países, fundada en 1889 en París, con el objetivo principal de coordinar la lucha internacional por los derechos de los trabajadores.
Con el tiempo esa fecha pasó a conocerse internacionalmente, de forma generalizada, como Día Internacional del Trabajo (o Día de los Trabajadores).
A pesar de que el nacimiento de la celebración del Día Internacional del Trabajo tuvo su foco en los derechos de los obreros industriales y de que el movimiento obrero de esa época fue aprovechado por ciertas ideologías políticas, también es cierto que con el paso del tiempo su conmemoración se amplió a “todos los trabajadores” y, más tarde, “a todos los que trabajan”. Esto se dio, por un lado, debido al rápido crecimiento del empleo en sectores no industriales (servicios, administración pública, profesiones técnicas) y, por otro lado, por la creación de organismos multilaterales como la Organización Internacional del Trabajo, que promovieron el concepto de derechos laborales universales, aplicables a cualquier persona que trabaja, no solo a obreros de fábricas.
En resumen, el cambio se dio porque la estructura del trabajo se diversificó y porque la idea de derechos laborales se volvió más universal: ahora se trataba de cualquier persona que trabaja para alguien y que vive de su trabajo.
¡Felicitaciones a todos/as en el Día Internacional del Trabajo!