En el marco de sus 26 años, Centrum PUCP inauguró la muestra permanente Lorenzo Rosselló Truel (q.e.p.d), integrada por valiosas piezas de la cultura Nazca y dedicada a reconocer el legado del destacado estudioso, explorador y defensor del patrimonio arqueológico peruano, cuya labor contribuyó significativamente al estudio y preservación de las culturas Nazca y Paracas.
En el marco de las celebraciones por sus 26 años, también se develó la fotografía y la biografía de Lorenzo Rosselló (q.e.p.d.), en la muestra permanente de huacos que muy gentilmente le ha cedido la Familia Rosselló a nuestra escuela, la cual está integrada por valiosas piezas de la cultura Nazca. Esta colección personal de la Familia Rosselló fue entregada en custodia a nuestra institución.
La ceremonia contó con la presencia de familiares del destacado estudioso, explorador y empresario peruano, entre ellos nuestra querida profesora Clara Roselló, su hijo Ramon, su hermano Lorenzo Rosselló, su esposo Enrique Piqueras. Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la develación de la fotografía y la biografía de Lorenzo Rosselló, acto durante el cual Clara Roselló compartió una profunda reflexión sobre la pasión intelectual de su padre y el enorme valor de su legado científico, especialmente dedicado al estudio y preservación del patrimonio arqueológico del sur del Perú.
Asimismo en el acto estuvieron presentes Salomón Lerner, rector emérito de la PUCP, Fernando D’Alessio, fundador de Centrum PUCP, Rubén Guevara, director general de Centrum PUCP, así como invitados especiales del sector empresarial y académico.
Clara Rosselló, hija del investigador y empresario, nos ofreció un discurso sobre las pasión intelectual de su padre y de su obra científica. Lorenzo Rosselló Truel fue un destacado estudioso y explorador peruano, reconocido principalmente por su incansable labor en la documentación y preservación del patrimonio arqueológico de la costa sur del Perú, especialmente en la región de Ica.
Nacido en Lima, Rosselló Truel dedicó gran parte de su vida a la arqueología, aunque su formación inicial fue técnica. Su pasión por el pasado peruano lo llevó a convertirse en uno de los investigadores más activos en el campo, trabajando estrechamente con figuras de la talla de Alejandro Pezzia Assereto. Su enfoque no se limitó al estudio académico de gabinete, sino que se caracterizó por un trabajo de campo constante en los desiertos iqueños.
Su contribución más significativa se encuentra en el estudio de la cultura Nazca y la cultura Paracas. Rosselló fue pionero en el uso de la fotografía aérea y la fotogrametría para el registro de los geoglifos de Nazca y Palpa. Entendió tempranamente que la magnitud de estas figuras requería una perspectiva cenital para ser comprendida en su totalidad, lo que permitió identificar nuevos diseños y patrones de distribución que habían pasado desapercibidos para otros investigadores.
Además de su trabajo con las líneas, Rosselló Truel realizó importantes hallazgos en la zona de Ocucaje y los valles de Chincha y Pisco. Se interesó profundamente por la iconografía textil y cerámica, buscando descifrar los complejos mensajes simbólicos que las sociedades prehispánicas plasmaron en sus materiales. Su labor fue fundamental para la creación y el fortalecimiento de colecciones arqueológicas regionales, apoyando la labor del Museo Regional de Ica “Adolfo Bermúdez Jenkins”.
A lo largo de su trayectoria, también destacó por su labor como conservador y su lucha contra el huaqueo (saqueo de tumbas), denunciando constantemente la destrucción del patrimonio nacional. Su archivo personal, compuesto por miles de fotografías, mapas y notas de campo, constituye hoy una fuente de consulta invaluable para los arqueólogos modernos que buscan reconstruir la historia de los valles del sur.
Lorenzo Rosselló Truel falleció dejando un legado de rigor científico y amor por la historia del Perú, siendo recordado como un hombre que caminó el desierto no solo para observar sus rastros, sino para proteger la memoria de quienes lo habitaron siglos atrás.