Carla Linares, docente de Centrum PUCP, aborda este desafío en una columna publicada en la revista Stakeholders, donde analiza cómo la Responsabilidad Extendida del Productor puede transformar la sostenibilidad en una ventaja competitiva para las organizaciones.
La transición hacia una economía circular exige replantear la manera en que las empresas diseñan, producen y gestionan sus productos. Si bien el reciclaje continúa siendo una herramienta importante, resulta insuficiente frente al acelerado crecimiento del consumo de materiales y la generación de residuos. En este contexto, la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) emerge como un enfoque que traslada a las organizaciones la responsabilidad sobre el impacto ambiental de los bienes que introducen en el mercado durante todo su ciclo de vida.
En su columna, la profesora Carla Linares explica que este modelo busca corregir una de las principales limitaciones de la economía lineal: los costos ambientales y sociales que tradicionalmente han sido asumidos por el Estado y la sociedad. Bajo la REP, fabricantes, importadores, distribuidores y comercializadores deben participar en la recuperación, valorización, reutilización, reciclaje o disposición final de los productos una vez concluida su vida útil.
La autora sostiene que este enfoque comienza desde el diseño. Incorporar criterios de circularidad desde las primeras etapas de desarrollo permite reducir el uso de materiales, facilitar la reparación y el reciclaje de los productos, así como disminuir la generación de residuos. De esta manera, la sostenibilidad deja de ser una acción posterior para convertirse en un componente estratégico del proceso de innovación.
Asimismo, la columna destaca que la Responsabilidad Extendida del Productor representa una oportunidad para fortalecer la competitividad empresarial. El desarrollo de envases sostenibles, la incorporación de materiales reciclados, la implementación de sistemas de retorno y la colaboración con recicladores y gestores especializados no solo contribuyen a reducir impactos ambientales, sino que también fortalecen la trazabilidad, la transparencia y la reputación corporativa frente a consumidores e inversionistas.
Finalmente, la profesora Carla Linares señala que avanzar hacia modelos de producción más responsables implica asumir que el éxito empresarial no concluye con la venta de un producto, sino con la capacidad de gestionar responsablemente todo su ciclo de vida. En ese sentido, la Responsabilidad Extendida del Productor se consolida como una herramienta clave para impulsar la innovación, generar valor compartido y acelerar la transición hacia una economía circular.
Leer la columna publicada en la revista Stakeholders aquí: Responsabilidad extendida del productor