Índice de Progreso Social Binacional de Perú y Colombia 2017

Boletines

Presentación CENTRUM Católica 

El IPS es una métrica social que tiene como fin medir la calidad de vida de las personas más allá de los términos económicos. Dado que la evaluación del desarrollo económico no evidencia si existen condiciones favorables para el desarrollo de las personas. Asimismo, el IPS se convierte en una herramienta para orientar la inversión social e identificar aquellos temas que deben ser mejorados.

El Índice de Progreso Social Binacional de Perú y Colombia 2017 es la primera medición que se realiza en conjunto entre dos países latinoamericanos, con el fin de conocer la situación actual de cada región, identificando sus similitudes y diferencias. Razón por la cual ciertos indicadores reflejan la particularidad de los países.

Para llevar a cabo la realización del IPS Binacional de Perú y Colombia 2017 fue necesario formar una alianza entre CENTRUM Católica, Fundación Corona, Fundación Avina y el Social Progress Imperative. Esta alianza aporta al desarrollo de una visión regional, la cual permitirá fortalecer relaciones entre países pero, en especial, establecer una guía de trabajo en común cuya meta final es lograr impactar en el desarrollo social de los ciudadanos latinoamericanos.

Finalmente, a través de este nuevo proyecto CENTRUM Católica reafirma su misión de contribuir al desarrollo social mediante la investigación científica. La cual no solo debe servir para la discusión académica sino también ser un instrumento utilizado por los tomadores de decisiones tanto en el sector público como privado.

Beatrice Avolio
Directora General CENTRUM Católica

Presentación Índice de Progreso Social

El Índice de Progreso Social para las 26 regiones de Perú y 24 de los 33 departamentos de Colombia, representa el primer esfuerzo coordinado en América Latina para medir el progreso social en dos países a nivel subnacional, empleando un mismo marco de medición en unidades territoriales equivalentes. El índice se compone de 42 indicadores sociales y ambientales, 26 de los cuales fueron ajustados empleando como referente los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El ejercicio permitió constatar la dificultad de adaptar categorías universales a distintos contextos y la necesidad de contar, cada vez más, con mayor y mejor información para la toma de decisiones. Cuantificar implica en gran medida hacer las cosas comparables, pero es importante que el proceso de traducir la complejidad social en indicadores, no conduzca a una sobresimplificación de la realidad. La información numérica es esencial, pero debe estar conectada con el análisis cualitativo y la interpretación, para que los resultados no estén alejados del contexto, historia y significado.

Más allá de la posición en la que se ubica cada departamento (Colombia) o región (Perú) en la clasificación general, los resultados muestran las brechas de progreso social existentes al interior de cada país. En el caso de Colombia, los departamentos de la región andina alcanzan puntajes significativamente superiores al de los departamentos localizados en las regiones costeras del Caribe y Pacífico. En cambio, en el caso de Perú, son las regiones de la costa las que se ubican en las primeras posiciones, seguidas de las regiones de la sierra y, finalmente, a mucha distancia, las regiones de la selva.

En la dimensión de Necesidades Humanas Básicas, resulta evidente la necesidad de cerrar las brechas en el acceso a servicios básicos entre regiones, pues mientras algunas han llegado a un nivel pleno de acceso a agua potable o saneamiento básico, otras no sobrepasan el 15 por ciento, lo que puede explicar la elevada incidencia de enfermedades diarreicas agudas en niños menores de 5 años. A nivel general, es necesario fortalecer áreas tales como nutrición y cuidados médicos básicos, principalmente en el área rural, y la seguridad personal tanto urbana como rural.

Con relación a la segunda dimensión, Fundamentos de Bienestar, se debe prestar especial atención a la educación básica, teniendo claro que aumentar el acceso a la educación es una parte del desafío, la otra consiste en lograr que los niños matriculados adquieran competencias mínimas básicas en áreas como lenguaje y matemáticas, para que se facilite el resto de su aprendizaje. La buena noticia, es que todos los estudios efectuados en distintas partes del mundo indican que lograr que los niños aprendan bien las cosas básicas en la escuela no solo es posible, sino que es fácil de lograr si se realizan algunos ajustes al sistema educativo, pero hay que estar dispuestos a cambiar.

La tercera dimensión, Oportunidades, presenta importantes desafíos de diversa naturaleza. Un alto porcentaje de la población en ambos países considera que no se respeta la libertad de expresión y la percepción que la población tiene sobre la corrupción es muy alta. El porcentaje de mujeres que han sufrido violencia familiar es muy elevado, al igual que la tasa de embarazo adolescente (principalmente en algunos departamentos de Colombia). Finalmente, existen problemas en el acceso a títulos propietarios de vivienda, particularmente en el área rural, y la evidencia empírica muestra que facilitar el acceso a títulos propietarios puede tener efectos positivos no solo sobre el capital físico (inversión en el mejoramiento de la vivienda), sino también del capital humano (mayor inversión en la educación de los hijos).

Los resultados muestran que hay temas urgentes que deben ser priorizadas, cuya mejora no puede postergarse, en muchos casos, no es necesario realizar un gran esfuerzo fiscal para empezar el cambio, sino diseñar de forma distinta las políticas sociales. Ojalá que este esfuerzo realizado por la Alianza de Progreso Social de Colombia y la Red de Progreso Social de Perú, genere espacios de colaboración y aprendizaje entre ambos países para que puedan aplicarse las mejores experiencias de unos y otros. Sin duda, la actualización periódica del Índice de Progreso Social binacional servirá no sólo para monitorear el cambio, sino para informarlo y promoverlo activamente, pues el Índice de Progreso Social es más que un índice, es una red de actores comprometidos con el cambio social.

Juan Cristóbal Birbuet Rosazza
Director para América del Sur
Índice de Progreso Social

Presentación Fundación Corona

La Fundación Corona le apuesta al desarrollo territorial desde el progreso social. Por ello, desde 2014 ha adelantado la construcción e implementación del Índice de Progreso Social –IPS- intraurbano[1] e interurbano[2], como una herramienta de medición que permite mejorar y brindar mejores oportunidades y una mejor calidad de vida a los ciudadanos. En esta ocasión, comprometidos con esta iniciativa y con el propósito de seguir trabajando por el desarrollo accionable de los territorios colombianos, ha ampliado este ejercicio a los departamentos de Colombia.

El proyecto del IPS Departamentos 2017, en su primera versión surge, con el objetivo de estudiar el progreso social de 24 departamentos, medido a través de 42 indicadores sociales y ambientales, como una medida complementaria a indicadores económicos, como el Índice de Pobreza Multidimensional.

Colombia está conformada, de acuerdo con su división político administrativa por 32 departamentos y un distrito capital, Bogotá. En esta ocasión se miden 24 departamentos y se excluyen los considerados, nuevos departamentos, es decir, Amazonas, Vichada, Vaupés, Putumayo, Guaviare, Guainía, Casanare y Arauca. La razón para limitarnos a estas unidades de análisis es, por un lado, debido a la escasez de la producción estadística para conocer exactamente la realidad hasta el nivel de representación deseado.  Por otro, la irregularidad en el seguimiento de medidas ambientales, nutricionales y de oportunidades.

La importancia de contar con una medida diagnóstico a la realidad de los departamentos del país es imperante, sobre todo, de cara con las elecciones presidenciales. Se espera que el IPS departamental, además de contribuir en evaluar la realidad de las capacidades sociales de los departamentos, sirva como herramienta de análisis, orientación de política pública y estrategia de debate para tomar decisiones de bienestar en pro de los territorios.

Bajo este contexto, se consolida un marco que busca aportar una herramienta orientada a la acción a los gobiernos territoriales de estos departamentos, agentes públicos nacionales, gestores privados y académicos para cerrar brechas y buscar elementos que trabajen en gestionar avances y el diseño de proyectos estimuladores de la calidad de vida de la población.

Mónica Villegas Carrasquilla
Gerente de Proyectos
Fundación Corona

[1] En 10 ciudades de Colombia: Bogotá, Barranquilla, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Cúcuta, Manizales, Ibagué, Pereira, Medellín
[2] 19 localidades de Bogotá (no incluye Sumapaz)